El ciclo de bachillerato está ubicado entre la educación básica y la
superior, tiene como propósito proporcionar al estudiante los elementos
conceptuales y metodológicos que le ayuden a definir o consolidar sus
formas de participación en la vida adulta; así como a abordar el estudio
de la problemática relativa a las diferentes disciplinas científicas,
humanísticas y tecnológicas a partir de las cuales identificará su posible
campo de ejercicio profesional.
Además debe ser una guía
para estimular el desarrollo personal del estudiante: la formación
de valores, su creatividad, sus intereses y su responsabilidad para
una vida independiente. El bachillerato es por excelencia, escuela para
jóvenes. Es el principal servicio que el Estado brinda a la juventud.
Por otra parte, es un ciclo
educativo que debe dar respuesta a una diversidad de necesidades que
requieren los diferentes sectores sociales y productivos, así
como a las características e intereses de los individuos que
lo cursan.
Los objetivos del bachillerato
general se sustentan en las recomendaciones del Congreso Nacional del
Bachillerato; en ellos se expresan las intenciones formativas que, como
ciclo de educación formal, espera alcanzar y se definen de la
siguiente manera:
Ofrecer una cultura general
básica, que comprenda aspectos de la ciencia, de las humanidades
y de la técnica, a partir de la cual se adquieran los elementos
fundamentales para la construcción de nuevos conocimientos.
Proporcionar los conocimientos,
los métodos, las técnicas y los lenguajes necesarios para
ingresar a estudios superiores y desempeñarse en éstos
de manera eficiente.
Desarrollar las habilidades
y actitudes esenciales para la realización de una actividad productiva
socialmente útil.